Valoración de la Dependencia, ¿si o no?

Cuando alguien nos habla de dependencia, muchas veces no sabemos a qué exactamente se refieren con esta palabra. Son muchas las personas que, sin saberlo, necesitan apoyos para su vida personal y, aunque no lo sepan, tienen derecho a pedir una ayuda para esa dependencia.

¿Que es la dependencia?

Según el Ministerio de Sanidad, Política Social e igualdad, bajo la Secretaria General de política social y consumo, definen dependencia como:

El Estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, de la enfermedad o de la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial,precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal

Así mismo, la Junta de Castilla y León, nos define la dependencia de la misma manera:

Atención a las personas que, por razones de edad, enfermedad o discapacidad, junto con la falta o pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o de ayudas importantes para realizar las actividades básicas de la vida diaria; o en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, necesitan de otros apoyos para su autonomía personal.

Pero esta ayuda o este grado de «persona dependiente» llega a aquellas personas que han sido reconocidas por su situación de dependencia por resolución de una Comunidad Autónoma que lo certifique y cuya validez se extiende a todo el territorio nacional.

Este reconocimiento de dependencia se realiza tras la valoración de la situación de la persona dependiente, mediante la aplicación de un baremo aprobado por Real Decreto del Gobierno (Real Decreto 174/2011 de 11 de febrero). Dicho baremo tiene entre sus referentes la Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud (CIF).

Este baremo establece los criterios objetivos de valoración del grado de autonomía de la persona, de su capacidad para realizar las distintas actividades de la vida diaria y su puntuación.

¿Qué se entiende por actividades básicas de la vida diaria?

A este respecto se entiende por actividades básicas de la vida diaria las tareas más elementales de la persona, que le permiten desenvolverse con un mínimo de autonomía e independencia, tales como: el cuidado personal, las actividades domésticas básicas, la movilidad esencial, reconocer personas y objetos, orientarse, entender y ejecutar órdenes o tareas sencillas.

¿Qué se entiende por autonomía personal?

La capacidad de controlar, afrontar y tomar, por propia iniciativa, decisiones personales acerca de cómo vivir de acuerdo con las normas y preferencias propias, así como de desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.

 

Es por estas razones que, tanto la familia, como la propia persona dependiente, no dude en solicitar, que menos que informacion a tal efecto; ya que, según esta la administración, suelen tardar un mínimo de seis meses para dar una respuesta, positiva o negativa, a la valoración de la situación de dependencia.

Los pasos a seguir para poder llegar a esta conclusión o resolución serian los siguientes:

1- informarme de dicha ayuda

2- solicitar la situación de dependencia,

3- apertura del expediente por la administración,

4- subsanación de errores y/o entrega de documentación  por parte de la familia,

5- valoración en el domicilio o residencia de la persona para evaluar la capacidad del solicitante

6- consulta, audiencia e informacion de las prestaciones que se tienen derecho

7- presentación de posibles alegaciones

8- resolución final de grado de dependencia y prestaciones

9- notificación final a la persona vía correo

¿Qué grados de dependencia se pueden otorgar?

Los distintos grados de dependencia que se pueden otorgar:

Grado III

Gran dependencia: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 75 a 100 puntos

Grado II

Dependencia severa: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 50 a 74 puntos

Grado I

Dependencia moderada: cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal. Se corresponde a una puntuación final del BVD de 25 a 49 puntos.

 

¿Cómo afecta la Ley a las personas que tengan reconocida gran invalidez?

La disposición adicional novena de la Ley y el Real Decreto 174/2011 establecen que a las personas que tengan reconocido el complemento de gran invalidez, se les reconocerá la situación de dependencia, con el grado y nivel que se determine mediante la aplicación del baremo. En todo caso, se garantiza el grado I dependencia moderada.

Ya sea acudiendo a los Centros de Acción Social ‘CEAS’ dependientes de las Diputaciones Provinciales y de los Ayuntamientos o bien con los servicios de profesionales, no dude en solicitar, por lo menos, la valoración de grado de dependencia.

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